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martes, 12 de junio de 2018

Acompañar es una relación acorde al proceso del ser

La acción acompaña, promueve, soporta, potencia, posibilita, dinamiza, detecta, valora a la persona y dice sin palabras que se puede contar con ella, pero no suple.  Se trata de un acompañar que no subordina, que no somete, que no hace demostración del que no sabe, que no hace inútil a quien no es o ignora lo que es, que cuenta con el otro como protagonista, incluso cuando no comprende el proceso de motivación.

Sugiere, anima, escucha, exige, participa, convive, etc, es la referencia más cerca y sinérgica.  Su estilo de hacer, de situarse y sus actitudes se conforman como fundamento de una relación educativa acorde con el proceso de ser.  Y ello se realiza en la cotidianidad de "acompañamiento" a los sujetos, muchas veces más desde el "estar" que desde lo que pudiéramos hacer y decir.

Acompañar es seguir el hilo de la vida sin pretender controlarlo todo, preverlo todo, y es saber aprovechar lo no esperado. 
Pero quien lee su vida a la luz de la fe, sabe que detrás de cada acontecimiento, y especialmente detrás de cada pobre, está un dios que sale a tu encuentro, te habla y te llama.  Un dios que te llamó un día y te sigue llamando cada día a hacer de tu vida una "pro-existencia", una vida para los demás siguiendo los pasos de Jesús.

Y hablar de vocación es hablar de respuesta. Es reconocer que has tenido ojos despiertos para ver y oídos abiertos para oír y escuchar.  Es experimentar el gozo de haber tenido y tener sensibilidad interior para conmoverle y un corazón generoso para responder y entregarle.

Hablar de vocación es sentir que Dios ha pasado a tu lado, te ha mirado con amor, ha pronunciado tu nombre y te ha llamado a vivir y a dar vida, a sentirte profundamente amado y a dar amor. Un Dios que te ha justificado y te ha invitado a hacer tuya su causa. 

(Vicente Altaba Gargallo. "Gozos y retos del voluntariado vivido como vocación". Ed. Cáritas Española. 2011)

martes, 23 de enero de 2018

Enero 2018

En algún momento concreto hemos decidido tirar para adelante.
Hemos entendido que, a veces, las palabras no son tan necesarias y que con una mirada se puede decir y callar cualquier tormento.
Que no siempre las buenas ideas van cargadas de sensatez y que la cordura es un bien escaso, pero al mismo tiempo la locura es vital para descubrir bien nuestro tiempo.
Viajar es lo mismo que respirar y aprender lo mismo que amar.
Amando conquistamos océamos, anhelos y abrazos que queremos sean eternos. Las sonrisas nos sirvieron para conocer mejores rincones en cada piel. Los ojos y las manos se han convertido en necesidad, porque ver y tocar alimentan las almas.
Con el paso de los golpes y las dichas, hemos aprendido que avanzar, tropezar, levantarse, caer... Son sólo verbos. Lo importante está en estar y en ser.

martes, 9 de enero de 2018

Autoestimulación

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Sonríe hoy, princesa
y date cuenta
de que no necesitas príncipe
para ser reina.
Ni maquillajes artificiales
que oculten tus ojeras.
Eres realmente bella
con cada una de las huellas
que te han llevado a ser así.
Así que sonríe, princesa.
Ponte el mundo por montera
y sal a la calle a comerte la vida. 

Libro: "Vestir los huesos"
Autor: Sergio Chico

viernes, 22 de diciembre de 2017

Viernes de invierno

Soy una persona melancólica, que tiende a añorar y a echar de menos.  Lo que tuve, lo que fui... Y a veces lo que soñé ser, lo que casi consigo, lo que quise y no intenté.  Echo de menos todo y nada, tiempos mejores, a mí misma, la ilusión, la niñez.  Y me quedo con las ganas de echar de menos más realidades, que se evitaron por la falta de decisión, de autoestima, de fuerza, de sentirme poco.  Pienso: cambia, sal, corre, expándete, pero hay temores y temblores a casi todo. Casi siempre.
Y veo que es invierno, que es viernes, que quedé para cenar con gente que quiero.  Hay una nueva oportunidad para crear algo que mañana pueda echar de menos.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Hasta La Aguilera y más allá...

Esta mañana me desperté y llegó a mí una oración a San José que me viene como anillo al dedo, después tuve un regalo, un abrazo de los que serenan y muchas palabras que me ordenan por dentro. Y termino leyendo un te quiero de los que inundan y sanan. Todo suma. Gracias.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Oración de la humildad a San José

Enséñanos, José,

cómo se es no protagonista,

cómo se trabaja sin exhibirse,

cómo se avanza sin pisotear,

cómo se colabora sin manejar,

cómo se ama sin reclamar.


Dinos cómo se vive

siendo número dos... o tres,

cómo se hacen cosas formidables

desde un segundo puesto.

Dinos cómo la inmensa mayoría

de nosotros tenemos que ocupar

estos lugares.

Los segundos lugares,

en los que está nuestra

verdadera y oculta grandeza.


Dinos cómo se vive con elegancia

siendo no importante.

Convéncenos de que se puede

y debe ser útil, fiel, efectivo,

hasta héroe,

siendo "no importante".


Explícanos cómo se es grande sin exhibirse,

cómo se lucha sin aplausos,

cómo se avanza sin publicidad,

cómo se persevera y se muere

sin que nos hagan

estatuas u homenajes.

Cómo se hace para ser útil, positivo, generoso

sin necesidad de ser "importante" y todavía más difícil,

cómo se hace para darlo todo, sin ser protagonista,

y a pesar de ello, sentir por dentro una paz,

una felicidad, un gozo profundos.


¡Enséñanos, José!